El sillón Tori nace con la vocación de un nuevo clásico. Su estructura aparente en aluminio pulido revela un diseño geométrico que dialoga con la base en madera, mientras que el tapizado generoso aporta el confort que solo ofrecen las piezas pensadas para durar.
Hay, en esta construcción, un sentimiento de permanencia, formas sobrias y simetrías que remiten a aquel sillón de familia, presente en diferentes generaciones y memorias del hogar. El contraste entre los materiales cuenta la historia de un producto contemporáneo, pero concebido para atravesar el tiempo sin parecer nunca pasado de moda.