La mesa de centro Moon lleva la pureza de la forma circular a un gesto minimalista de elegancia. Con volúmenes superpuestos y proporciones cuidadosamente equilibradas, evoca la idea de un cuerpo en suspensión, donde la base retraída aporta ligereza visual al conjunto. La superficie continua y el acabado uniforme refuerzan la lectura monolítica de la pieza, valorando la materialidad y la precisión del trazo que hacen de Moon una mesa de presencia serena y atemporal.