En el espejo Ettore, la materialidad y la ligereza visual coexisten. Su superficie espejada, con contornos suavemente curvos, crea una sensación de movimiento y amplitud, rompiendo con la rigidez geométrica tradicional generalmente presente en los productos de esta categoría.
Las estructuras verticales de madera, esbeltas y esculturales, funcionan como elementos de apoyo y, al mismo tiempo, como protagonistas visuales, estableciendo un contraste entre la transparencia reflectante del espejo y la calidez orgánica del material.
El resultado es un objeto que transita entre el arte y la función, pensado para componer interiores en los que el diseño cualifica el ambiente de forma estética y sensorial.